Compostaje de jardín

El compostaje es una de las actividades más notables y sostenibles de un jardinero, ya que convierte los residuos del jardín y los desperdicios de la cocina en el oro negro para nuestro jardín que es el compost.  Es además una actividad muy sostenible, ya que consigue convertir de residuos que evitamos echar a la basura un material estupendo para cultivar nuestras plantas.

El compost tiene variados usos: puede utilizarse para mezclar con la tierra y mejorar su estructura, para cubrir la superficie alrededor de árboles y arbustos para abonarlos, en la huerta para mezclar con la tierra antes de la plantación y aumentar su contenido en nutrientes, etc.

Para lograr un buen compost hay que seguir unas sencillas reglas para mantener un equilibrio aproximadamente del 1:1 al 1:2 entre la materia húmeda o verde (ej. cortes de hierba, hojas verdes, residuos de nuestra cocina …) y la materia seca o marrón (por ejemplo: el papel, trocitos leñosos de cortes de pequeñas ramas o serrín, paja, hojas secas, etc.).  Para conseguirlo no sería necesario ningún recipiente o caja, ya que con hacer una pila de residuos y protegerla con una lona ya puede ser suficiente, se genera calor en el centro que es fruto de la descomposición y acelera el proceso.  No obstante, en nuestros jardines es más aconsejable disponer de una compostadora como las que veis en la siguiente fotografía.

Existen muchos tipos de compostadoras y en los centros de jardinería o en internet pueden adquirirse una gran variedad de éstas con muchas formas y tamaños.  Téngase en cuenta que éstas no tienen base, de modo que las lombrices puedan transitar desde y hacia la tierra, por lo que las de este tipo de la figura sólo son aptas para jardines.  Si se desea compostar en un piso y con los residuos vegetales de cocina, nuestra sugerencia es acudir a un vermi-compostador con una carga de lombrices rojas y con varios pisos, en donde se produce un humus de lombriz muy bueno y también un líquido resultante que diluido sirve para abonar las macetas.

Nos concentraremos aquí solo en los compostadores para jardín.  En éstos el compostaje se acelera si mezclamos los residuos con cierta frecuencia, al menos semanalmente, por medio una herramienta similar a un tornillo sin fin, que nos aireará la mezcla.

La presencia de lombrices en el compostador es la mejor señal de que el proceso va correctamente.  El compost se encuentra ya maduro, al cabo de 8 a 12 meses, cuando es de color marrón, con material bien desmenuzado y con un olor agradable que nos recuerda a tierra húmeda de bosque.

Cómo hacer mantillo de hojas en Otoño:

Uno de los mejores composts que se pueden hacer son los de hojas, y en Otoño podemos tener una fuente inagotable de las mismas. El viento nos ayuda en ocasiones a amontonar las hojas y con un corta-césped podemos recogerlas y triturarlas al mismo tiempo (mejor si están un poco húmedas), lo cual acelera el proceso.  Si rellenamos bolsas de plástico con estas hojas trituradas, las mantenemos un poco húmedas, agujereamos el fondo de las bolsas y alguno lateral, las cerramos, y las depositamos detrás de un arbusto en donde no se vean y no les dé el sol directo, lograremos un mantillo de hojas estupendo al cabo de un año aproximadamente.

Una relación de materiales que compostan bien:

  • Hojas de árboles y papeles (pueden ser de periódico, pero no se recomiendan de revistas) o cartón en trozos,
  • cortes de hierba del césped de jardín.
  • Trocitos de ramas (no más gruesos que un lapicero), astillas de madera o serrín,
  • residuos orgánicos de cocina (sin procesar) como por ejemplo: peladuras de patata, mondas de cítricos (sin abusar, y preferentemente cortados en trozos), cáscaras de huevos, pieles de frutas, etc. No se recomiendan residuos de pescado o carne por los malos olores y atracción de roedores y otros animales.
  • Frutas dañadas, podridas o caídas de los árboles (mucho mejor cortadas en trozos)
  • Residuos de té o infusiones (algunas bolsitas de té no compostan, téngase en cuenta)

Si tuviéramos mascotas o animales de granja (herbívoros) también puede echarse su estiércol mezclado con la paja de su cama, que nos acelerará el proceso.

Resolución de problemas:

  • En el caso de que se nos forme una masa pastosa y maloliente, esto se debe a un exceso de material verde o húmedo. Se corrige fácilmente mezclando con trozos de papel triturado, paja o serrín si tuviéramos a mano.  Se trata de volver a equilibrar la materia húmeda y la seca en una relación 1:2.
  • Pila de compostaje seca y poco activa: probablemente por un exceso de material seco (trozos de ramas de arbustos), mejor asegurarse que los cortamos en trozos pequeños y mezclamos con material húmedo de cortes de hierba, residuos de cocina y humedecer algo la mezcla con agua si necesario.
  • Presencia de roedores, suele ser bastante habitual y no hay que alarmarse mucho. En primer lugar, conviene poner el compostador sobre una malla metálica en el suelo, aún así si detectamos presencia de roedores acudiremos a matarratas de uso comercial que colocaremos cerca en lugares en donde los pájaros o nuestras mascotas no puedan acceder.
  • Muchas moscas: si al abrir la tapa de nuestro compostador salen muchas moscas pequeñas, lo cual es habitual durante el verano y principio de otoño, esto se debe principalmente a los restos de fruta que hemos introducido. Si resultara inaguantable, puede usarse un spray de agua muy caliente en la superficie para matarlas, pero sin abusar ya que dañaríamos a otros insectos y a las lombrices que hacen su trabajo beneficioso.

Recursos adicionales:

Video de compostaje doméstico, con Naroa Aguirre:

Si deseas fabricarte tu propio compostador de madera, a partir de palets con un coste casi cero, puedes ver el siguiente video:

https://www.youtube.com/watch?v=eW5ra6i5Qes

Si a pesar de lo anterior, deseas adquirir un libro, existen muchos en el mercado, una muestra de ellos a continuación, puedes hacer una búsqueda en Casa del Libro o en Amazon, por ejemplo.

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